K4LANCHOE
¡Concientiza, cuida y aprende!
Crema facial natural hecha a mano con kalanchoe, creada por tres amigas de primero medio que quieren cambiar el mundo. Nació como proyecto escolar — y lo decimos con orgullo.
tú mismo! kit
K-4
Nuestro pitch en 3 minutos
El torneo pide contar el proyecto en 3 minutos. El video está en edición — mientras llega, el scroll de esta página es nuestro pitch silencioso.
El video llega muy pronto — lo están editando las fundadoras 🎬
La industria hace miles de cremas al día. Nosotras hacemos una — contigo.
Nuestra respuesta: hacer menos, hacerlo a mano, y enseñarte a hacerlo tú.
Pocos ingredientes, harto cariño
Nada de promesas mágicas. Te contamos lo que la kalanchoe es conocida por aportar y lo que nuestra crema busca hacer. Lo demás lo pone tu piel, que es más sabia que cualquier etiqueta.
Acompaña la regeneración
La kalanchoe es conocida tradicionalmente por acompañar los procesos naturales de regeneración de la piel. Por algo le dicen la planta que revive.
Hidratación de verdad
Aceites y ceras nobles que ayudan a mantener la humedad natural de tu piel durante el día, sin siliconas ni sensación pegote.
Calma y suaviza
Fórmula suave pensada para pieles jóvenes y sensibles. Ayuda a que tu piel se sienta cómoda y tranquila, incluso después de un día de caos.
Cosmética artesanal de un proyecto educativo escolar. No es un producto médico ni reemplaza indicaciones dermatológicas.
Nuestros 4 ingredientes mágicos
K4LANCHOE lleva un 4 por una razón: cuatro ingredientes, ni uno más. Pocos, nobles y transparentes — la estrella brota hasta de la cerámica.
Oleato de kalanchoe
regenera · la que da el nombreUna mezcla de aceite de almendras (el de oliva también sirve) con kalanchoe, la protagonista de todo esto. El aceite ayuda a atrapar los beneficios de la planta, conocida tradicionalmente por sus propiedades regeneradoras y calmantes.
Cera de abejas
firmeza naturalEmulsionante natural que le da esa firmeza a nuestra crema, ¡y cuida la piel del frío y la resequedad!
Manteca de karité
consistencia + hidrataciónEs la que le da la consistencia a la crema, ¡además de hidratar y emulsionar a la vez!
Agua
no incluida en el kitDisuelve los activos, hace la crema suave y aporta humedad. Esta la pones tú desde casa — por eso no viaja en el kit.
Fórmula desarrollada a punta de prueba, error y harta paciencia para el torneo Reacciona.
Nuestro método científico
Partimos de una pregunta — ¿cómo se crea una crema? — y llegamos al producto final a punta de experimentos. Esta es la bitácora real de nuestras 6 pruebas, transcrita tal cual de nuestro cuaderno de laboratorio.
Manteca de karité + aceite de almendras + agua
La mezcla resultó aguada y sin textura.
Cera de abejas + aceite de almendras + agua
La mezcla quedó muy dura.
Cera + karité + agua + aceite de almendras
Fuimos probando con las cantidades y medidas.
Cera + karité + agua + aceite de almendras
¡Logramos conseguir las cantidades y medidas justas!
Oleato de kalanchoe + cera + karité + agua
Nuestra primera crema con nuestro ingrediente estrella: el producto final.
¿Por qué aceite de almendras?
Fue el que logramos conseguir — y resultó ideal: igual que el de oliva, tiene propiedades que ayudan a atrapar los beneficios de la planta medicinal, haciendo el oleato más funcional que si usáramos aceite de maravilla.
Lo que ya medimos (y lo que falta)
¡Primera medición lograda! El pH de la crema dio 7 (alcalino y básico). La duración exacta sigue pendiente: es la próxima etapa del proyecto — en ciencia, decir "aún no lo sabemos" también es un resultado.
Bitácora transcrita de nuestro cuaderno de laboratorio — las páginas originales, escritas a mano, las guardamos como respaldo.
Cómo se hace la K4
Esta es la receta real, tal como la hacemos nosotras. Síguela con calma — y siempre con un adulto cerca, que el microondas y el agua caliente no son juguetes.
Materiales y medidas
- Oleato de kalanchoe15 ml
- Cera de abejas20 g
- Manteca de karité20 g
- Agua caliente15 ml
- Microondas1
- Vaso mezclador (envase para batir)1
- Hervidor1
- Guantes térmicos o trapo de cocina1 par
Derretir el karité
Calienta la manteca de karité en el microondas por 30 segundos y mezcla para terminar de derretirla.
Derretir la cera
Calienta la cera de abejas en el microondas en intervalos de 30 segundos, agregándole 3 ml del agua caliente y mezclando hasta que se derrita por completo.
Calentar todo junto
Calienta los 4 ingredientes juntos (agua, oleato, karité y cera) por 30 segundos.
¡Rápido y con cuidado!
Con guantes térmicos o un trapo de cocina, pasa todos los elementos al vaso mezclador a la vez y con rapidez.
Mezclar sin parar
Revuelve sin descanso hasta lograr una mezcla homogénea, parecida a la leche condensada.
Reposar 1 día
Deja reposar la crema un día completo en un lugar sin luz directa del sol, para que endurezca y agarre consistencia. ¡Y listo!
¿Quieres los ingredientes exactos, ya medidos y listos? El Kit K-4 trae todo (menos el agua, esa la pones tú).
Tips para tu cremita
Prueba de parche primero
Antes de usarla en la cara, ponte un poquito en el antebrazo y espera 24 horas. Si tu piel queda tranquila, dale nomás. Si se irrita, mejor suspende y consulta.
Lejos del sol
Guárdala en un lugar fresco y sombreado, nunca al lado de la ventana. Es una crema natural, sin conservantes fuertes, así que el calor no es su amigo.
Con poquito basta
Una porción del tamaño de una arveja alcanza para toda la cara. Rinde más de lo que crees, en serio.
¿Textura distinta? Todo bien
Como cada lote es artesanal, a veces la crema sale más firme o más suavecita. Es completamente normal: revuélvela con el dedo limpio y queda lista.
El orden es la clave
Después de hacer la crema es normal que los utensilios queden sucios o endurecidos — más que nada por la cera de abejas. Límpialos con agua caliente y MUCHO cuidado.
Nuestro Kit K-4
Armamos un kit para que cursos completos hagan la crema en grupo: mientras el profe explica la ciencia detrás de cada paso (o siguen la guía directo desde nuestra web), cada grupo mezcla, bate y envasa su propia crema. Química, sustentabilidad y trabajo en equipo en una sola actividad — y al final cada grupo se lleva una crema hecha con sus propias manos.
- Oleato de kalanchoe, cera de abejas y manteca de karité: cada ingrediente medido en su propio envase (el agua la pones tú)
- 4 envases con segunda vida, recolectados voluntariamente: tres traen los ingredientes y el cuarto es para envasar tu crema final
- Guía paso a paso para docentes, con la explicación científica de cada etapa
- Guía del proceso en esta misma web, lista para proyectar en la sala
- Lámina de stickers K4LANCHOE para repartir en el curso
- Diplomas K4 para certificar a cada cremista del curso
Kit K-4
el kit real, hecho a mano por las fundadorasEl botón abre tu correo con la cotización lista para enviar; coordinamos fechas y entrega por ahí mismo.



La caja de ideas
¿Se te ocurre el próximo producto K4? Este proyecto crece con las ideas de su gente: cuéntanos qué te gustaría que existiera y lo estudiamos en serio — palabra de científicas.
Mándanos tu idea
k4lanchoe.bl@gmail.com o por DM: @k4lanchoe.bl El botón abre tu app de correo con el mensaje listo para enviar.Tres amigas, un proyecto, una planta y un millón de primeras veces
Somos Raphaela, Gabriela y Amira. Empezamos la adolescencia a la vez y llegamos juntas a primero medio en el Liceo Baldomero Lillo Figueroa con un sueño en mente: cambiar el mundo.
Todo partió con una pregunta aislada: ¿cómo se crea una crema? De ahí salió la gran idea: crear un producto saludable y biodegradable con materiales económicos y fáciles de conseguir — que además promoviera el cuidado de la piel y le respondiera esa misma pregunta a muchos más niños, para que aprendan química básica. Fácil de decir, difícil de lograr.
Hasta que un día nuestra maravillosa profesora Olimpia Cifuentes, que nos acompañó en todo el proceso, llegó con el ingrediente estrella: la kalanchoe. A ella le llamó la atención su resistencia — la cuidaba en su casa y brotaba hasta de la cerámica — y a nosotras, los aportes que la tradición le atribuye al cuidado de la piel.
Nos pusimos manos a la obra: intentar, probar, fallar y volver a intentar. Era nuestra primera vez en un proyecto tan ambicioso, pero ninguna se rindió, y de cada error y prueba fallida salió un aprendizaje. Hasta que juntas logramos la base de un producto… pero nosotras queríamos más.
Ahí entró a la fórmula el concurso Reacciona de Oxiquim: una manera de dar a conocer nuestra propuesta, cuyos talleres nos ayudaron a pulir por completo la invención. Fue entonces cuando decidimos crear el Kit K-4: promover los productos naturales y sustentables, y de paso educar a niños y adolescentes de nuestra edad para incentivarlos a aprender.
¿Y qué viene ahora? Que el proyecto sea sostenible a largo plazo: vamos a cotizar los kits en las escuelas para que nuestro producto crezca en popularidad. Aspiramos a cambiar el mundo, lograr un cambio en la industria del cuidado de la piel y aportar nuestro grano de arena a la sustentabilidad del medio ambiente.
¿Y tú qué dices? ¿Te unes al movimiento Kalanchoe con nosotras, amix?
¿Cómo se crea una crema?
Una pregunta aislada se convierte en la gran idea del proyecto.
Llega la kalanchoe
La profe Olimpia aparece con la planta que brota hasta de la cerámica — y lo cambia todo.
Intentar, fallar, aprender
Primeras fórmulas: de cada error y prueba fallida, un aprendizaje. Nadie se rinde.
Entramos al torneo de Oxiquim
Sus talleres nos ayudan a pulir por completo la invención.
Nace el Kit K-4
Para promover lo natural y sustentable — y enseñar química en las escuelas.



